lunes, 21 de enero de 2013

Domingo en la Nieve


Domingo en la Nieve

Hola a todos,

este fin de semana he tenido aventurilla, :)  Mi mujer organizó un fin de semana en Granada con las madres y padres de unos compañeros de colegio de mi hijo. El sábado fuimos a ver el Museo de las Ciencias para que los niños disfrutaran un poco a la par que aprendían alguna cosilla. Por la tarde, sobre las 18:00 horas más o menos decidimos irnos al hotel, para no llegar muy tarde, ya que está situado en la subida a Sierra Nevada, a unos 1.500 metros de altura, y ya siendo de noche no queríamos salir demasiado tarde "por si acaso". Menos mal...... Subiendo ya carretera arriba a apenas 500 metros del hotel, dos de los tres coches que formábamos el convoy dominguero tuvieron que parar por que los coches patinaban por la calzada y como no estamos acostumbrados a la nieve, ni escuchamos los avisos de los informativos, pues no llevábamos cadenas. Menos mal que mi coche es 4x4 y con él di varios viajes llevando niños, madres y equipajes.
Después de dejar a salvo en el hotel a los niños y a las madres volví al lugar donde se quedaron los coches, ya estaban llamando al seguro para que les mandaran una grúa o les llevaran cadenas. Tras una larga espera apareció el coche grúa con las ansiadas cadenas, que tuvieron que instalar los gruístas ya que ninguno de nosotros sabíamos como poner.
Tras poner las cadenas fuimos en dirección al hotel, y les recomendé que dejaran los coches en una estación de servicio muy cercana al hotel.
El domingo por la mañana lo primero que hicimos fue sacar mi coche del lugar donde tuve que dejarlo (casi incrustarlo) debido al incivismo del que hacen gala algunos conductores, ya que taponaron completamente la zona de aparcamiento sin ningún miramiento. Subimos a la gasolinera y después de quitarle un poco de nieve a los coches y constatar que arrancaban y aparentemente todo iba bien regresamos al hotel para disfrutar de una mañana excepcional de una cantidad de nieve más que suficiente para que disfrutaran los niños.  

Vista desde la ventana de nuestra habitación a las 9:00 horas.

 Misma vista un poco más tarde.
 Un bosquecillo cercano al hotel.

La gasolinera donde se quedaron los coches.

Más nieve.

Y más.

 Mis botas, que son carne de perro. No es el calzado más apropiado para la nieve, pero como yo voy a  la nieve una vez al año, me hacen el apaño. 

 Hasta los árboles estaban congelados.



 Huellas en la nieve. (parece el título de una película)

Aquí los que realmente disfrutaron de lo lindo.

 A partir de las 12:00 empezó a cubrirse el cielo poco a poco. Así que decidimos dejar la sierra.

Una pose del artista, jeje....

En fin, una aventurilla para salir de la rutina.



jueves, 15 de noviembre de 2012

Caminata por la Sierra de las Nieves

El día 10 de noviembre (sábado) me dirigí a la Sierra de las Nieves con intención de quedarme el sábado y domingo por allí, después de una semana de lluvias. Cuando estaba llegando al pueblo desde el que suelo moverme me chispeó un poco, nada importante, además la predicción metereológica no preveía lluvia para el fin de semana, así que no le di mucha importancia. Llegado al punto de partida de la caminata me pertreché de mi ropa de camuflaje (para pasar lo más desapercibido posible) y de la mochila que me había construido hacía poco y de paso la probaba in situ.

El paisaje era bastante gratificante, teniendo en cuenta que la última vez que fuí hacía bastante calor y había muy poca o nula disponibilidad de agua. Ahora aparecía nacimientos y torrentes casi por cualquier lado que mirases. La temperatura era fresca cuando llegué, pero empezó a aumentar a medida que se acercaba el mediodía, además con el cansancio y el esfuerzo realizado (la edad no perdona, además de la falta de entrenamiento) me hicieron sudar bastante al punto de ir en camiseta de mangas cortas y estar empapado en sudor, y la verdad es que cuando las nubes tapaban el sol hacía fresquito.

En fin, con la caminata que me dí y que la climatología me tenía un poco escamado decidí que solo estaría por allí el sábado y pernoctaría en mi casa. La verdad es que tomé la opción correcta porque de noche hubo un vendaval que si me pilla en el monte no me hubiese permitido dormir.

Bueno a continuación pongo unas fotillos para que podáis disfrutar un poco de la naturaleza, aunque sea sentados delante del ordenador:

Empezando la caminata.

La cascada de la Regía al fondo.

Asomando por encima se puede ver el Torrecilla.

Vereda que asciende hasta Cerro Corona.

Aquí se puede observar una charca del Servicio de Extinción de Incendios. 

Subiendo por un cortafuegos.

A lo lejos se divisa Marbella, aunque la calidad de la fotografía es pésima.

Lo dicho, agua casi por todos lados.

Una panorámica de la vega del Guadalhorce.

Yunquera, casi a tiro de piedra.

Carril que rodea el Cerro Corona.

La mochila experimental con su funda impermeable. 

Vista delantera de la mochila.

Vista lateral.

Sierra Blanca a poca distancia.

Aquí un servidor posando.

Las viandas que llevaba para la aventurilla.

Cerca que rodea parte de Cerro corona y continua hasta más adelante. 

Vista de la zona baja de la cañada de la Caína.

Cuando llegué al punto de partida todavía no hacía almorzado así que me preparé un cuscus.

En fin, una jornada con tiempo no demasiado malo y una paliza para mi espalda con la prueba de la mochila. Pero en cualquier caso, lo disfruté bastante.

Saludos.


   
 

Testeo de estructura de mochila de PVC

Hola amigos,

después de una caminata por la Sierra de las Nieves testeando la estructura de la mochila a plena carga, he de reconocer que no obtuve el resultado esperado, al menos a mí no me funcionó, al contrario de los videos y opiniones de algunos foros.
Me resultó incomoda y poco estable, además de la banda sonora que me acompañó todo el camino con los crujidos de la estructura (aderezado con el rozamiento de las correas de sujeción al balancearse la carga debido a la elasticidad del PVC).

Resultado: Creo que la mejor opción es comprarse una mochila comercial, no recomiendo mochilas militares, ya que las mochilas militares bien acolchadas y medianamente ergonómicas suelen ser muy caras. Además las mochilas comerciales pasan desapercibidas en la ciudad, que es donde la mayoría de nosotros nos movemos, y una vez hemos llegado al campo se le puede poner una funda cubremochila de color verde oliva (que a día de hoy tenemos disponible en Decathlon en versión reversible siendo amarilla por la otra cara, así cumple una doble función: pasar desapercibido en el monte cuando así lo deseemos, o por el otro lado ser visibles a distancia en el caso de oír disparos de cazadores o cualquier otra circunstancia que así lo requiera) o bien de camuflaje.

Aunque "pa" gustos los colores.  

Saludos.











domingo, 28 de octubre de 2012

Estructura de mochila con tubos de PVC.

Hola amigos,
despues de ver en varios foros y videos de Youtube como se contruía una estructuta de mochila tipo Alice, me decidí a experimentar por mí mismo. Me fuí a una ferretería y compré tubo de PVC de 2.5 cms (creo), un tubo de pegamento para tuberías de PVC, y algunas conexiones en T y codos.

Hacía poco me había comprado una pistola decapante de aire caliente, así que de paso probaría si funcionaba o no, ya que desde que la compré no la había probado. Así que me puse manos a la obra y salió un primer prototipo, que es el que siguiente:

 Vista trasera de la estructura recién montada y pegada. Se puede observar que la 3ª barra empezando desde arriba no tiene conexión en T, porque el día del montage me faltó tubo para terminar el proyecto y eché mano a un trozo que tenía por ahí guardado.


 Vista lateral.


 Después del pintado correspondiente.


 Vista lateral

Después de colocar la mochila, atar correas y probarla cargada, no me terminaba de convencer, así que decidí hacer un segundo prototipo y darle un poco de curvatura a las seccciones verticales (aunque no me salío muy bien que digamos):

 Vista lateral.


 Detalle de los enganches para el soporte lumbar.


 Detalle de los enganches superiores para los soportes de los hombros.





 Una vez instalé los soportes lumbar y de hombros.


 Vista trasera.


 Vista delantera.


 Con la mochila instalada.


 Anclajes laterales de la mochila en la estructura.


 Anclajes superiores improvisados con "perrocord".

Aún así no estoy contento con el resultado, la estructura increiblemente aguanta bastante bién el peso y no se deforma (gracias a la elasticidad del PVC), pero la forma no la veo muy conseguida. Así que amenazo con volver con una modificación del modelo.

      Saludos.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

MODIFICACIÓN DE CUCHILLO MORA CLASSIC


Hola otra vez,

en este caso lo que voy a mostrar es la modificación que le he hecho a un cuchillo Mora Classic para adaptarlo al uso que posiblemente le de en el campo.

Primeramente he de decir que me he llevado una grata impresión de estos cuchillos, que por su tamaño pensaba que sería poco útiles en el campo (pensando es ese típico tópico de que el tamaño importa), pero a la hora de la verdad son bastante útiles, a mi modo de ver.

Bueno, en primer lugar paso a exponer el material necesario para la elaboración:

  1. un cuchillo Mora Classic.
  2. un casquillo o tapón de tuberías de cobre (no me preguntéis por el nombre técnico porque no tengo ni idea, es más al ferretero se lo señalé con el dedo en el escaparate).
  3. una herramienta para perforar el mango, (en mi caso utilicé una taladradora con broca para madera y para el trabajo más fino una versión barata de la Dremel, colocándole una broca fresadora, una broca cortadora de metal  y una broca lijadora, según necesidad)
  4. un martillo.

Procedimiento:

  1. Con el cuchillo enfundado del revés (es decir la cara del mango que queda oculta por la funda hacia fuera) procedemos al marcaje presionando el tapón contra el mango, de manera que quede por encima del tope de la funda*. 
  2. Desenfundamos el cuchillo y cubrimos la hoja con cinta de carrocero, cinta aislante, cinta de embalar, etc. ya que vamos a trabajar con el cuchillo desenvainado, y el puñetero corta como una cuhilla de afeitar.
  3. Continuamos con la perforación del mango hasta llegar a la espiga primero con la taladradora y luego con la Dremel para el trabajo más detalloso.
  4.  A continuación procedemos a introducir el casquillo o tapón dejando el agujero lo suficientemente justo como para que entre a presión, para lo que utilizaremos el martillo.
  5. Una vez colocado el casquillo procedemos a recortar la parte del casquillo que sobresalga del mango con la broca cortadora de metal y después con la broca lijadora lo enrasamos con la superficie del mango.
  6. Y ya solo queda lijar un poco los bordes interiores del casquillo.


* NOTA: Lo hago así porque cuando vayamos a utilizarlo para hacer fuego con arco el cuchillo estará enfundado para evitar accidentes, con la cara del mango agujereado hacia fuera. Si no procedemos al marcaje con el cuchillo enfundado puede quedar desajustado en su funda y provocar un accidente, importante en tu casa, pero muy peligrosa en el campo (tengamos en cuenta que este elemento es para utilizarlo en casos de extrema necesidad, si a la situación extrema le añadimos un corte en una mano, la situación ya es de extrema gravedad).

Y ahora unas fotillos:
  
Este es el casquillo en cuestión.

 Visto desde arriba.

Aquí os muestro los dos cuchillos Mora que compré, el Companion y el Classic. Cuando lo llevo colgado del cuello va tal y como se ve en la fotografía, con el casquillo oculto.

Le añadí cuerda (1) para llevarlo a modo de cuchillo de cuello (por su tamaño queda bastante bien) y por si quiero hacer fuego con arco ya tengo la cuerda a mano. 
También le añadí un firesteel o ferrocerio de los del Decathlon (2) para tener más opciones a la hora de hacer fuego en caso de necesidad.

Aquí se ve el casquillo una vez integrado en el mango(1). En esta fotografía está el mango en la posición apropiada para usar con el arco. Le he añadido unos trozos de cámara de bicicleta que pueden servir de iniciador de fuego y como en el caso (2) para alojar algodón carbonizado.


CON EL FUEGO CUALQUIER PRECAUCIÓN ES POCA, todos estos elementos iniciadores de fuego son para casos de extrema necesidad, NUNCA  por el simple disfrute de hacer una hoguera, y siempre teniendo a mano elementos con los que sofocar un posible foco de incendio.