domingo, 28 de octubre de 2012

Estructura de mochila con tubos de PVC.

Hola amigos,
despues de ver en varios foros y videos de Youtube como se contruía una estructuta de mochila tipo Alice, me decidí a experimentar por mí mismo. Me fuí a una ferretería y compré tubo de PVC de 2.5 cms (creo), un tubo de pegamento para tuberías de PVC, y algunas conexiones en T y codos.

Hacía poco me había comprado una pistola decapante de aire caliente, así que de paso probaría si funcionaba o no, ya que desde que la compré no la había probado. Así que me puse manos a la obra y salió un primer prototipo, que es el que siguiente:

 Vista trasera de la estructura recién montada y pegada. Se puede observar que la 3ª barra empezando desde arriba no tiene conexión en T, porque el día del montage me faltó tubo para terminar el proyecto y eché mano a un trozo que tenía por ahí guardado.


 Vista lateral.


 Después del pintado correspondiente.


 Vista lateral

Después de colocar la mochila, atar correas y probarla cargada, no me terminaba de convencer, así que decidí hacer un segundo prototipo y darle un poco de curvatura a las seccciones verticales (aunque no me salío muy bien que digamos):

 Vista lateral.


 Detalle de los enganches para el soporte lumbar.


 Detalle de los enganches superiores para los soportes de los hombros.





 Una vez instalé los soportes lumbar y de hombros.


 Vista trasera.


 Vista delantera.


 Con la mochila instalada.


 Anclajes laterales de la mochila en la estructura.


 Anclajes superiores improvisados con "perrocord".

Aún así no estoy contento con el resultado, la estructura increiblemente aguanta bastante bién el peso y no se deforma (gracias a la elasticidad del PVC), pero la forma no la veo muy conseguida. Así que amenazo con volver con una modificación del modelo.

      Saludos.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

MODIFICACIÓN DE CUCHILLO MORA CLASSIC


Hola otra vez,

en este caso lo que voy a mostrar es la modificación que le he hecho a un cuchillo Mora Classic para adaptarlo al uso que posiblemente le de en el campo.

Primeramente he de decir que me he llevado una grata impresión de estos cuchillos, que por su tamaño pensaba que sería poco útiles en el campo (pensando es ese típico tópico de que el tamaño importa), pero a la hora de la verdad son bastante útiles, a mi modo de ver.

Bueno, en primer lugar paso a exponer el material necesario para la elaboración:

  1. un cuchillo Mora Classic.
  2. un casquillo o tapón de tuberías de cobre (no me preguntéis por el nombre técnico porque no tengo ni idea, es más al ferretero se lo señalé con el dedo en el escaparate).
  3. una herramienta para perforar el mango, (en mi caso utilicé una taladradora con broca para madera y para el trabajo más fino una versión barata de la Dremel, colocándole una broca fresadora, una broca cortadora de metal  y una broca lijadora, según necesidad)
  4. un martillo.

Procedimiento:

  1. Con el cuchillo enfundado del revés (es decir la cara del mango que queda oculta por la funda hacia fuera) procedemos al marcaje presionando el tapón contra el mango, de manera que quede por encima del tope de la funda*. 
  2. Desenfundamos el cuchillo y cubrimos la hoja con cinta de carrocero, cinta aislante, cinta de embalar, etc. ya que vamos a trabajar con el cuchillo desenvainado, y el puñetero corta como una cuhilla de afeitar.
  3. Continuamos con la perforación del mango hasta llegar a la espiga primero con la taladradora y luego con la Dremel para el trabajo más detalloso.
  4.  A continuación procedemos a introducir el casquillo o tapón dejando el agujero lo suficientemente justo como para que entre a presión, para lo que utilizaremos el martillo.
  5. Una vez colocado el casquillo procedemos a recortar la parte del casquillo que sobresalga del mango con la broca cortadora de metal y después con la broca lijadora lo enrasamos con la superficie del mango.
  6. Y ya solo queda lijar un poco los bordes interiores del casquillo.


* NOTA: Lo hago así porque cuando vayamos a utilizarlo para hacer fuego con arco el cuchillo estará enfundado para evitar accidentes, con la cara del mango agujereado hacia fuera. Si no procedemos al marcaje con el cuchillo enfundado puede quedar desajustado en su funda y provocar un accidente, importante en tu casa, pero muy peligrosa en el campo (tengamos en cuenta que este elemento es para utilizarlo en casos de extrema necesidad, si a la situación extrema le añadimos un corte en una mano, la situación ya es de extrema gravedad).

Y ahora unas fotillos:
  
Este es el casquillo en cuestión.

 Visto desde arriba.

Aquí os muestro los dos cuchillos Mora que compré, el Companion y el Classic. Cuando lo llevo colgado del cuello va tal y como se ve en la fotografía, con el casquillo oculto.

Le añadí cuerda (1) para llevarlo a modo de cuchillo de cuello (por su tamaño queda bastante bien) y por si quiero hacer fuego con arco ya tengo la cuerda a mano. 
También le añadí un firesteel o ferrocerio de los del Decathlon (2) para tener más opciones a la hora de hacer fuego en caso de necesidad.

Aquí se ve el casquillo una vez integrado en el mango(1). En esta fotografía está el mango en la posición apropiada para usar con el arco. Le he añadido unos trozos de cámara de bicicleta que pueden servir de iniciador de fuego y como en el caso (2) para alojar algodón carbonizado.


CON EL FUEGO CUALQUIER PRECAUCIÓN ES POCA, todos estos elementos iniciadores de fuego son para casos de extrema necesidad, NUNCA  por el simple disfrute de hacer una hoguera, y siempre teniendo a mano elementos con los que sofocar un posible foco de incendio. 






miércoles, 20 de junio de 2012

Bolsa para saco de dormir


Hola amigos,

Hoy vengo con otra de mis ocurrencias después de mucho mirar por internet, y como dice el refrán “el diablo cuando se aburre con el rabo mata moscas”.

En fin, la cosa es que quería hacer una bolsa para un saco de dormir veraniego (de esos que no es que abriguen mucho, en este caso del Alcampo, que me costó 8 €) para engancharlo a las trinchas o a la mochila si fuese menester. Así que me puse manos a la obra, busqué la tela, que en esta ocasión formaba parte del toldo de un refugio británico NBQ (NBQ Individual Protection Kit) que es impermeable y ya la había empleado en otra ocasión para otra funda de saco aunque con peores resultados.

Tomé las medidas del saco enrollado, corté la tela, empecé a coser y conforme cosía me venían a la mente detalles de algunos productos que había visto en la red. Como lo fui haciendo prácticamente sobre la marcha
algunas cosillas las tuve que rehacer.

En definitiva, el resultado me satisface. No es perfecto pero teniendo en cuenta que no soy profesional de la aguja, y que el material y las herramientas de que dispongo tampoco son profesionales, creo que el resultado es más que aceptable.

Paso a poner unas fotillos para no aburriros más: 

Procedencia de la tela.

Vista lateral.

Vista trasera.

Correas de cierre.

Velcro en la boca de la bolsa.




La bolsa sobre el saco.

Para comparar tamaños.


Saludos.



viernes, 15 de junio de 2012

Cuchillo de cuello reciclado



Dándole vueltas a la cabeza me acordé que tenía un cuchillito de la marca “Alce” al que se le deterioró la funda hacía tiempo, y al que le hice en su momento una funda con un trozo de cinturón de seguridad de coche y un trozo de cámara de bicicleta.
Más tarde se le rajó el mango que era de caucho, así que pensé en quitárselo dejándole la hoja con su correspondiente espiga limpia. Me sorprendió al desmontar el mango que la espiga (bueno, espiguita a tenor de su tamaño) estaba insertada en una pieza metálica que hacía de soporte para el mango.

Me pareció que por su tamaño podría convertirlo en un cuchillo de cuello medianamente aceptable. Así que me puse manos a la obra, le quité la envoltura de caucho a la empuñadura, le quité un pasador de bronce que tenía para una rabiza y lo dejé a la espera de obtener algún buen material para hacerle la funda.

Un buen día mi mujer estaba lavando la ropa y se acabó el suavizante, por lo que iba a tirar la botella a la basura (bueno, al apartado de los plásticos, que en mi casa se recicla) y se me ocurrió que los laterales de la botella, que eran lisos y flexibles, me podían servir para hacerle una funda al cuchillito. Así que me puse manos a la obra, recorté los laterales, los agujereé y les puse unos remaches para mantenerlos unidos y poder pasar a través de ellos cuerda. Comprobé que la hoja entraba a presión como yo quería, pero sin deteriorar la funda. La probé y decidí que pintada quedaría mejor, así que cogí unos esprais de pintura de los chinos y le pegué unas pasadas.

El resultado no es que sea perfecto, ni de lejos, pero a mí me gusta y a la par de entretenerme un rato y darle rienda suelta a mi creatividad, recuperé un cuchillo que de no ser por esto seguramente quedaría guardado en alguna caja y olvidado.

El precio del invento es irrisorio:
-         El plástico para la funda gratis.
-         Los remaches ya los tenía, pero seguro que en algún centro comercial o en los chinos se pueden conseguir una caja de 30 o más por poco menos de 3 €.
-         Los botes de pintura los compré en un chino por 1.80€ cada uno.
-         La cuerda, la que pilléis por ahí (Para los más exquisitos paracord, pero el precio aumenta exponencialmente).  

Unas fotitos para amenizar la explicación:

Estado en el que se encontraba el cuchillo.

Vista de la hoja con la pieza metálica donde se inserta la espiga.

El bote de suavizante que utilicé era aproximádamente de esta forma (aunque no de esta marca).

La funda montada y remachada.

El cuchillito al lado de la funda (obsérvese el trabajo de cordelería del mango).

Proceso de pintado.

Resultado final colgando del cuello.



Saludos y hasta la próxima.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Subida al Torrecilla


Hola amigos,               

El sábado 19 de mayo de 2012, junto a los amigos Miguel y Rubén subí al Torrecilla con intención de hacer noche en los alrededores. Partimos desde el mirador de puerto Saucillo con una temperatura bastante agradable, hacía fresco y había bruma con lo cual el sol no nos tostaba como hubiese ocurrido la semana anterior. Paramos a reponer fuerzas con un ligero almuerzo y un breve descanso, puesto que todavía nos quedaba gran parte del ascenso y el cielo amenazaba lluvia. Después de una larga caminata cargado con los elementos básicos para la pernocta llegamos a la fuente de la Virgen del Pilar, donde dejamos las mochilas.

Después de subir al pico - no sin antes perder el sendero alguna que otra vez- nos hicimos las fotillos de rigor y bajamos con la intención de buscar una zona donde poder hacer noche al resguardo del viento y de la posible lluvia que pudiera caer. Elegimos la zona del Pilar de Tolox, y encontramos una zona que pudimos arreglar para que cupiésemos los tres de forma más o menos cómoda.

Sobre las siete de la tarde hacía frío, y un viento que hacía que la sensación térmica fuese más baja (como hasta entonces habíamos estado en movimiento no sentimos tanto frío), así que decidimos meternos en los sacos para estar más calentitos. Pero sobre las ocho y media apareció una manada de ovejas que casi se nos echan encima, y entre pocas ganas de pasar frío durante la noche, la duda climatológica y la posible visita de cualquier tipo de animal decidimos recogerlo todo y regresar por donde vinimos.

El resultado fue que sobre las nueve de la noche comenzamos a desandar el recorrido que hicimos esa misma mañana. El viento era bastante fuerte, en ocasiones casi me sacó del sendero, pero el frío pasó en seguida al comenzar a andar.

Menos mal que se nos ocurrió regresar la noche de sábado, porque llovió bastante esa noche.




La bruma y la llovizna mantenían una temperatura agradable.



 Siguiendo el sendero a través de un bosque de pino. 





 Pasando bajo un enorme tronco caído sobre el sendero.

Haciendo una la parada para comer y esperar un poco, a ver si mejoraba la climatología, que amenazaba lluvia.

Encontramos un lugar a resguardo de las vistas de otros visitantes.


Uno de los brotes de Pinsapo (estábamos rodeados de ellos).

Menos mal que hacía fresquito.


Llegando a los ventisqueros.

Una paradita.















Marbella a lo lejos. 

Al fondo se puede ver Yunquera.

La prueba del ascenso.

La prueba del ascenso II.

El vértice Geodésico, prácticamente inexistente.

El Pilar de Tolox.

Vista de nuestras amigas las ovejitas desde la cueva que nos iba a servir de refugio justo antes de decidir el regreso.